Cómo limpiar la lavadora por dentro sin dañar gomas ni filtro
Contenidos del artículo
  1. Tres guías, tres respuestas: por qué las recetas se contradicen
  2. Qué limpiar, cada cuánto y con qué: la tabla del taller
  3. Un solo orden de trabajo: primero lo removible, al final el ciclo
  4. El filtro de la bomba: el rincón que más huele y menos se abre
  5. Goma de la puerta y cajetín: moho, suavizante y lo que no se raspa
  6. Tambor y cuba: autolimpieza o ciclo caliente vacío, en frontal y superior
  7. Cloro, vinagre y amoníaco: lo que nunca mezclas
  8. Puerto Montt: una logia donde nada se seca solo
  9. Cuando limpiar no sirve: el olor que en realidad es una falla
  10. Lo que no hagas tú, aunque la receta lo diga

Tres guías, tres respuestas: por qué las recetas se contradicen

Sacas la ropa y huele a pieza cerrada. En el pliegue de la goma hay puntitos negros que ayer no viste. Buscas cómo limpiar la lavadora por dentro y en diez minutos tienes vinagre, bicarbonato, cloro y pastillas de lavavajillas, cada uno con su defensor. Lo curioso es que ni las guías de las marcas se ponen de acuerdo entre ellas, y a veces ni consigo mismas.

La guía de limpieza de LG Chile habla primero de limpiar «cada pocos meses», luego de hacer las tareas «mensualmente» y al final de «al menos dos veces al año». Recomienda vinagre para el tambor, pero en otro párrafo pide no aplicarlo seguido cerca del empaque de goma. La guía de La Casa del Electrodoméstico insiste en usar vinagre y bicarbonato en ciclos separados, porque juntos se neutralizan. La guía de Midea México los mezcla en un mismo ciclo y propone lejía diluida para el moho de la goma.

FuenteFrecuencia que indicaVinagre y bicarbonatoCloro o lejía
LG ChileCada pocos meses, mensual o dos veces al año, según el párrafoVinagre con moderación cerca de las gomasBlanqueador o vinagre, nunca juntos
La Casa del Electrodoméstico (España)Limpieza profunda cada 2 a 3 mesesEn ciclos separadosNunca mezclar el vinagre con lejía
Midea (México)Al menos cada tres meses; el filtro, cada dosJuntos en el mismo cicloLejía diluida para el moho de la goma

No tomes ninguna como verdad absoluta. Manda el manual de tu modelo, porque el fabricante sabe qué gomas y qué plásticos puso. Si el manual no dice nada, en el taller seguimos tres reglas: vinagre y bicarbonato en ciclos distintos, vinagre con moderación cerca de las gomas, y cloro siempre solo. Más abajo verás con datos chilenos por qué la última no es exageración.

Qué limpiar, cada cuánto y con qué: la tabla del taller

La lavadora no se ensucia pareja. Hay piezas que acumulan pelusa y agua estancada todos los días, y otras que aguantan meses. Las frecuencias de las marcas van desde mensual hasta dos veces al año, así que la tabla combina lo que dicen LG Chile, La Casa del Electrodoméstico y Midea con lo que vemos en lavadoras de Puerto Montt. Lo que aparece como consejo del taller es eso, un consejo, no una norma del fabricante.

Qué limpiarCada cuántoCon quéQué NO usar
Filtro de la bombaMidea indica cada dos meses; el taller sugiere una vez al mes si lavas a diarioAgua tibia y un cepillo de dientes viejoAlambres, cuchillos, destapadores químicos
Goma de la puertaSecarla después de cada lavado; limpieza a fondo una vez al mesPaño con agua tibia y detergente suave; el desinfectante que permita el manualDestornilladores, raspadores, vinagre puro seguido
Cajetín del detergente y suavizanteCuando veas restos pegados, y como mínimo en cada limpieza profundaAgua caliente y cepillo, sacándolo si el modelo lo permiteBicarbonato, salvo que el manual lo autorice
Tambor y cubaEntre mensual y dos veces al año según la marca; lo más repetido es cada 2 a 3 mesesCiclo de autolimpieza o ciclo caliente sin ropaRopa dentro durante un ciclo con cloro
Manguera de entrada (filtro de malla)Si la máquina tarda en llenar o el manual lo pideLlave de paso cerrada, manguera suelta y malla enjuagada bajo la llavePinzas que doblen o rompan la malla
Exterior y panelCuando se ensuciePaño apenas húmedo y bien estrujadoAgua o spray directo sobre botones y pantalla
Puerta y vidrioDespués de cargas con barro o mucha pelusaPaño húmedo y secado finalEsponjas abrasivas que rayan el vidrio

Si tuvieras que quedarte con dos filas, que sean la del filtro y la de la goma. Son las que más olor generan y las que ninguna receta de vinagre alcanza a limpiar, porque el agua del ciclo pasa por ellas pero no las friega. El tambor, en cambio, se limpia casi solo con un buen ciclo caliente.

La manguera de entrada es la fila que más gente desconoce. Su malla no da olor, pero cuando se tapa la lavadora llena lento y el ciclo se alarga. Revísala solo con la llave de paso cerrada, y ten un paño a mano, porque al soltar la manguera siempre cae un poco de agua.

Las dos últimas filas parecen menores, pero evitan problemas. El panel es la única parte de la lavadora con electrónica a la vista, y el agua que entra por los bordes de los botones no avisa hasta que algo deja de responder.

Qué limpiar, cada cuánto y con qué: la tabla del taller

Un solo orden de trabajo: primero lo removible, al final el ciclo

La mayoría de las guías te dan pasos sueltos sin decirte en qué orden, y el orden importa. Si lanzas el ciclo caliente primero y después abres el filtro, el agua del ciclo arrastró la suciedad suelta hasta un filtro que estaba tapado y parte quedó en la cuba. Si limpias el filtro antes, el ciclo desagua bien y se lleva lo que soltaste en la goma y el cajetín.

Calcula entre 30 y 40 minutos de manos y después un ciclo completo, que puedes dejar corriendo mientras haces otra cosa.

  1. Desenchufa y prepara el piso. Toalla gruesa, una bandeja baja y una linterna. Si acabas de lavar con agua caliente, espera a que se enfríe.
  2. Filtro de la bomba. Vacía el agua, saca la pelusa y los objetos, enjuaga y revisa que la hélice gire con la mano.
  3. Goma de la puerta. Abre el pliegue con los dedos y limpia toda la vuelta, sobre todo la parte de abajo, donde queda agua.
  4. Cajetín. Sácalo si tu modelo lo permite, lávalo con agua caliente y limpia también el hueco donde va encajado.
  5. Malla de la manguera de entrada. Solo si el llenado está lento, y con la llave cerrada.
  6. Ciclo de limpieza. Autolimpieza del tambor si tu lavadora la tiene, o ciclo caliente vacío con un solo producto.
  7. Secado y ventilación. Pasa un paño seco por la goma y el vidrio, y deja la puerta y el cajetín abiertos.

Este orden sirve igual para carga frontal y para carga superior. En la superior no hay goma de puerta, pero sí borde de la tina, tapa y, según el modelo, un filtro de pelusa que el manual ubica. Lo que cambia es el paso del ciclo, que se explica más abajo.

El filtro de la bomba: el rincón que más huele y menos se abre

Mucha gente descubre que su lavadora tiene filtro el día que deja de desaguar. Mientras tanto, ahí se juntan pelusa, pelos, arena, monedas y agua estancada que se pudre entre lavado y lavado. Ese es el olor a humedad que ningún vinagre en el tambor resuelve, porque el agua del ciclo pasa por el filtro pero no lo vacía de lo que está trabado.

La guía de LG Chile indica que el filtro de drenaje suele estar en la esquina inferior del frente, detrás de una tapa pequeña. Es lo habitual en carga frontal, pero tu modelo puede ser distinto, así que confirma con el manual antes de forzar ninguna tapa. Desenchufa la máquina, pon la toalla y la bandeja, y gira el filtro despacio hasta que el agua empiece a salir. Deja que baje el nivel antes de sacarlo del todo. Lávalo con agua tibia y un cepillo, limpia el hueco con un paño y revisa que la hélice del fondo gire libre.

No abras el filtro con la lavadora enchufada ni justo después de un lavado caliente. Sale el agua de la cuba completa, y si está caliente quema. Espera, desenchufa y ten la bandeja lista antes de girar.

En Puerto Montt hay un detalle que se nota de mayo a septiembre: la ropa de lluvia, los jeans con barro y las parkas llegan con más arena y pelusa, y el filtro se llena más rápido. Por eso en temporada de lluvia conviene abrirlo una vez al mes si lavas todos los días, aunque Midea hable de cada dos meses. Si al abrirlo el agua sale a chorro y en cantidad, o la lavadora quedó con agua en el tambor, el problema ya no es suciedad sino desagüe, y la guía de qué revisar cuando la lavadora no desagua sigue desde ese punto.

Goma de la puerta y cajetín: moho, suavizante y lo que no se raspa

LG Chile señala el empaque de goma como el principal foco de mal olor, y en el taller lo confirmamos a diario. La goma tiene un pliegue donde quedan agua, pelusa y restos de detergente después de cada lavado. Con la puerta cerrada y una logia fría, ese pliegue no se seca nunca y el moho aparece como puntos negros, primero en la parte de abajo.

Para limpiarla, abre el pliegue con los dedos y pasa un paño con agua tibia y detergente suave por toda la vuelta. Si el manual permite un desinfectante para gomas, úsalo según su dosis, solo y con buen enjuague. Lo que no debes hacer es raspar con cuchillos, destornilladores o espátulas metálicas: la goma se corta, el corte se abre con el giro del tambor y empieza a gotear por delante. Y el vinagre puro aplicado seguido sobre la goma tampoco es buena idea. La misma LG Chile advierte que puede dañar las piezas de goma si se usa en exceso.

Hay manchas negras que no salen con nada. Cuando el moho ya entró en la goma, la superficie se vuelve porosa y la mancha queda por dentro. Ahí no hay limpieza que sirva: la solución es cambiar la goma, y seguir frotando solo la desgasta.

El cajetín es la otra mitad. El suavizante es espeso y deja una capa que se pega en el compartimento y en el hueco donde encaja la gaveta, justo donde no ves. Sácalo si tu modelo lo permite, lávalo con agua caliente y cepillo, y pasa el cepillo también por el techo del hueco. No le eches bicarbonato si el manual no lo indica: La Casa del Electrodoméstico lo pone directo en el tambor, no en el cajetín. Si el cajetín gotea por delante durante el llenado, casi siempre es residuo acumulado que no deja correr el agua.

Goma de la puerta y cajetín: moho, suavizante y lo que no se raspa

Tambor y cuba: autolimpieza o ciclo caliente vacío, en frontal y superior

Después de limpiar lo removible llega el ciclo, que es lo que limpia el tambor y la cuba exterior, la parte que no ves. Si tu lavadora tiene un programa de autolimpieza, úsalo: está pensado para tu modelo. En LG se llama Tub Clean o limpieza de tina, según la guía de LG Chile, y en otras marcas tiene otro nombre, así que búscalo en el manual o en el panel.

Si no hay programa de autolimpieza, haz un ciclo de algodón caliente sin ropa. La Casa del Electrodoméstico propone 60 °C o 90 °C y explica que el agua fría no disuelve la cal ni mata las bacterias. Con ese ciclo elige un solo producto, según lo que diga el manual:

  • Vinagre: 500 ml en el compartimento II del cajetín, según La Casa del Electrodoméstico.
  • Bicarbonato: unos 100 g directo en el tambor, en otro ciclo distinto del vinagre.
  • Cloro: la guía de Clorox Chile indica 120 ml (media taza) en el dispensador, ciclo con agua caliente y un enjuague extra al final.

Uno por ciclo. Si quieres usar vinagre y bicarbonato, hazlo en dos ciclos separados. Y si en el ciclo anterior usaste cloro, deja pasar un enjuague completo antes de echar vinagre.

En carga superior la lógica es la misma, con dos diferencias. La tina usa más agua, así que la receta de Midea México habla de 3 a 4 tazas de vinagre más media taza de bicarbonato; en el taller preferimos separar esos dos productos, por la razón que ya viste. Y en algunas lavadoras de carga superior la tapa queda cerrada y la tina se ventila peor, por lo que dejarla abierta después del ciclo pesa todavía más. Si tu lavadora de carga superior tiene programa de limpieza de tina, ese manda sobre cualquier receta.

Cloro, vinagre y amoníaco: lo que nunca mezclas

De todas las recetas que circulan, la peligrosa es la que suma productos para «potenciar» el efecto. El cloro doméstico mezclado con vinagre o con cualquier limpiador ácido libera gas cloro, que irrita los ojos y las vías respiratorias. Con amoníaco forma otros gases igual de irritantes. Dentro de una lavadora cerrada, en una logia chica y sin ventana, ese gas sale cuando abres la puerta, justo frente a tu cara.

No es un riesgo teórico. El Reporte anual CITUC 2024 registró 35.386 reportes de casos en el año. Los productos de aseo fueron el segundo agente más frecuente, con 7,6 % del total de agentes reportados, y entre ellos predominó el cloro doméstico. Es decir, el producto que muchas guías recomiendan para la lavadora es el que más llamadas genera dentro de su categoría.

Regla del taller: el cloro va siempre solo, en la dosis del fabricante, con ropa fuera y enjuague extra. Nunca con vinagre, nunca con limpiadores ácidos, nunca con amoníaco. Ventila la logia mientras trabajas. Si alguien inhaló vapores, sal al aire libre y llama al Centro de Información Toxicológica UC al +56 2 2247 3600.

El número y la información de atención están en el sitio del Centro de Información Toxicológica UC (CITUC). Anótalo cerca de donde guardas los productos de aseo, no solo para la lavadora.

La regla corta para recordar: un producto por ciclo, y entre productos distintos, un enjuague completo sin nada. Si el manual de tu lavadora prohíbe alguno de ellos, el manual gana. Algunos fabricantes no aceptan cloro en ciertos compartimentos y otros piden productos específicos para la limpieza de tina.

Puerto Montt: una logia donde nada se seca solo

Las guías de limpieza están escritas para casas con aire seco o calefacción. Puerto Montt es otra cosa. Según las normales climatológicas de El Tepual de la Dirección Meteorológica de Chile, período 1991-2020, la humedad relativa media del año es 85 %, llega a 91 % en mayo y junio y se mantiene en 90 % en julio, con una temperatura media de 6,4 °C ese mes.

Traducido a la logia: la goma y el cajetín no se secan solos entre un lavado y el siguiente. El agua que queda en el pliegue sigue ahí al otro día, y el moho crece más rápido que en una casa de Santiago. Por eso aquí «dejar la puerta abierta» no es una sugerencia, es parte del lavado. La Casa del Electrodoméstico habla de dejarla abierta al menos 15 horas; en invierno, en una logia fría, cuenta con que lo necesitas siempre, junto con el cajetín entreabierto y una pasada de paño seco por la goma.

Dos hábitos más pesan en este clima. El primero son los lavados en frío todo el año. El agua fría ahorra energía, pero no mata bacterias ni disuelve bien los restos, y la capa de suciedad en la cuba crece. Un ciclo caliente vacío una vez al mes compensa mejor que cualquier aroma. El segundo es el suavizante: echar más de la dosis no deja la ropa más suave, deja residuo en el cajetín y en la cuba que alimenta el olor. Con el detergente pasa lo mismo, usa la dosis del envase.

Si además tienes secadora en la misma logia, su filtro de pelusa es la otra mitad del mantenimiento, y la guía de la secadora que no calienta explica por qué.

Cuando limpiar no sirve: el olor que en realidad es una falla

Hay olores que vuelven a los dos días aunque hayas hecho todo bien. Cuando pasa eso, conviene dejar de comprar productos y mirar el agua. Un olor que regresa rápido casi siempre significa que hay agua quedando donde no debería, en la cuba, en la manguera o en el desagüe de la casa.

Olor o síntomaQué suele serLimpieza o técnico
Olor a humedad en la ropa limpiaGoma, filtro o cajetín sucios; puerta cerrada entre lavadosLimpieza, con el orden de este artículo
Olor a alcantarilla en la logiaSifón del desagüe sin trampa o manguera de desagüe metida demasiado hondaRevisar la instalación; si sigue, técnico o gasfíter
Agua que queda en el tambor o sale mucha al abrir el filtroDesagüe que no completa: filtro, manguera o bombaRevisa la guía de lavadora que no desagua; si no se resuelve, técnico
Manchas negras en la goma que no salenMoho dentro de una goma porosaCambio de goma, no más limpieza
Pelusa y restos pegados en la ropaFiltro de la bomba lleno o exceso de detergenteLimpieza del filtro y ajuste de dosis
Cajetín que gotea por delante al llenarResiduo de detergente y suavizante que tapa el paso del aguaLimpieza; si persiste con el cajetín limpio, técnico
Escamas negras en la ropa después de limpiarMoho en la cuba exterior, que no se alcanza sin desarmarTécnico

Un caso que se confunde mucho es la ropa que sale empapada y con olor. Si la lavadora no centrifuga bien, la ropa queda mojada horas en el tendedero y huele, aunque la máquina esté limpia. Eso es giro, no suciedad, y lo revisa la guía de qué hacer cuando la lavadora no centrifuga.

Si después de una limpieza completa el olor o el agua siguen, en Servicio Técnico Austral trabajamos con retiro y entrega para diagnosticar la lavadora. Anota el modelo y en qué momento aparece el olor o el agua; con eso el diagnóstico es más corto.

Una pista para separar los casos: si el olor está en la ropa pero no en la logia, mira la máquina. Si la logia huele aunque la lavadora esté apagada y seca, el origen suele estar en el desagüe de la casa, y ahí la limpieza de la lavadora no cambia nada.

Lo que no hagas tú, aunque la receta lo diga

Los videos de limpieza muestran gente que mezcla tres productos, raspa la goma con un cuchillo o rocía el panel con una botella. Funciona en cámara. En una lavadora real, varios de esos pasos terminan en una pieza rota o en una logia con vapores.

  • No mezcles cloro con vinagre, ácidos ni amoníaco. Ni en el mismo ciclo ni seguidos sin enjuague entre medio.
  • No abras el filtro de la bomba con la lavadora enchufada ni recién terminado un lavado caliente.
  • No raspes la goma con cuchillos ni destornilladores. Se corta y empieza a gotear.
  • No uses vinagre puro seguido sobre las gomas. LG Chile advierte que el exceso las daña.
  • No eches bicarbonato en el cajetín si el manual no lo permite. Va en el tambor.
  • No cargues ropa en el ciclo de limpieza con cloro. El ciclo es para la máquina, no para la ropa.
  • No limpies el panel electrónico con agua ni con spray directo. Paño apenas húmedo y nada más.

Una lavadora que se limpia con orden y se deja respirar entre lavados dura más y llega a la revisión con menos sorpresas. Si ya está vieja y cada mes aparece una falla nueva, la limpieza no la va a salvar, y la guía de cuánto dura una lavadora y cuándo conviene repararla te ayuda a decidir si vale la pena seguir invirtiendo en ella.

Para limpiar la lavadora por dentro no hace falta la receta perfecta. Hay que limpiar lo que de verdad guarda la suciedad: el filtro de la bomba, la goma y el cajetín. Primero lo removible, después un ciclo caliente o de autolimpieza con un solo producto, y al final la puerta abierta. Con esa secuencia se resuelve la mayoría de los olores sin tocar una pieza.

Con la química, una regla basta: el cloro va solo y nunca con vinagre, ácidos ni amoníaco. Vinagre y bicarbonato, en ciclos separados y con moderación cerca de las gomas. Si el manual de tu modelo dice otra cosa, el manual gana sobre cualquier guía, incluida esta.

Y en Puerto Montt, con una logia que casi nunca baja de 85 % de humedad, secar la goma y dejar la puerta abierta es parte del lavado. Si el olor vuelve a los dos días o queda agua en el tambor, ya no es suciedad: es momento de revisar el desagüe o pedir un diagnóstico.